El barrio de San Juan de Guadalupe celebra hoy una de sus tantas festividades que llenan el aire de olor a pólvora y comida.
Es el barrio que guarda la entrada sur de la ciudad con un orgullo que raya en la terquedad. Su identidad es tan fuerte que entrar en sus calles es sentirse en un pueblo aparte, lejos de la pretensión de las avenidas modernas.
La devoción a la virgen y el respeto a los ancianos son las leyes no escritas que mantienen unido a este bastión de la cultura popular. San Juan de Guadalupe nos recuerda que en San Luis, la verdadera fuerza de la ciudad reside en sus barrios originarios.


