En Soledad de Graciano Sánchez, el acceso al agua potable sigue siendo un privilegio desigual. Mientras algunas colonias cuentan con el suministro regular, otras enfrentan cortes constantes o de plano carecen del servicio.
El alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz reconoció esta situación al declarar: “A lo mejor en su colonia, cuadra tienen agua, pero en otras no”, evidenciando una problemática que los habitantes llevan meses denunciando.
Estas declaraciones surgen en medio de la creciente inconformidad ciudadana, donde vecinos acusan que el servicio no solo es irregular, sino que parece favorecer a ciertas zonas, dejando a otras en el abandono.
Además, el edil señaló que el propio Interapas ha acudido a comprometerse con la población: “El mismo Interapas ha acudido pues a comprometerse, a tener ellos el control del agua”. Sin embargo, en la práctica, los resultados no han sido visibles para todos.
La realidad en Soledad es clara: hay colonias beneficiadas y otras olvidadas. Mientras algunas familias pueden realizar sus actividades cotidianas con normalidad, otras tienen que recurrir a pipas, almacenar agua o simplemente adaptarse a la escasez.
Este escenario no solo exhibe fallas en la distribución del recurso, sino también pone en duda la capacidad de las autoridades y del organismo operador para garantizar un derecho básico de manera equitativa.
La crisis del agua en Soledad ya no es solo un problema de infraestr


