En la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) de San Luis Potosí, las y los empleados deberán abstenerse de formular declaraciones que afecten la “credibilidad o reputación” de la institución o puedan generar interpretaciones equivocadas de sus actuaciones competentes.
Así lo instruyó un acuerdo del Órgano Interno de Control, por el que emitió el Código de Conducta para las Personas Servidoras Públicas, según consta en la publicación del Periódico Oficial del Estado (POE).
Si bien no especifica la disposición, supone que significa una especie de freno o mordaza para que el funcionariado no declare ante la prensa sobre temas de interés público.
También decidió que tienen que aplicar la prudencia y cuidado en el uso de la información interna, por lo que se abstendrán de darla a conocer por cualquier medio a terceros ajenos al proceso.
Es decir, entiéndase por tercera a familiares, amistades, conocidos y especialmente a personas del sector público o privado, salvo las excepciones legales.
Señaló que deberán cumplir con responsabilidad la adecuada ejecución de sus funciones sin esperar ni solicitar más beneficios que los señalados en la legislación aplicable.
Destacó que tienen la obligación de rechazar regalos, donaciones o trato preferencial que puedan perjudicar la independencia u objetividad.
También evitar en el desarrollo de sus funciones oficiales el proselitismo o la inducción de preferencias e ideas personales, sean políticas, religiosas o de cualquier tipo, que resulten ajenas a las labores técnicas que tienen a su cargo.


