Hay películas que cuentan una historia y otras que hacen que el espectador la viva. La Odisea, dirigida por el cineasta británico Christopher Nolan. Su nueva producción no solo adapta el clásico poema de Homero, sino que transforma casi tres horas de película en una experiencia que impacta la vista, el oído y las emociones.
La historia sigue a Odiseo, interpretado por Matt Damon, quien emprende un peligroso viaje para regresar a casa después de haber pasado diez años luchando en la Guerra de Troya. Sin embargo, el regreso se convierte en otra batalla de diez años más, enfrentándose a tormentas, dioses, criaturas mitológicas como el Cíclope, las sirenas y Circe, mientras su familia comienza a perder la esperanza de volver a verlo con vida. Junto a Damon aparece un elenco de primer nivel integrado por Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong’o, Charlize Theron, Robert Pattinson y otros reconocidos actores que dan vida a esta épica aventura.
Pero la verdadera protagonista de la película es la experiencia que ofrece al público. La Odisea es la primera producción de la historia filmada completamente con cámaras IMAX de 70 milímetros, una tecnología creada especialmente para este proyecto. Cada escena luce gigantesca, el océano parece interminable, las batallas impresionan por su escala y los paisajes tienen un nivel de detalle tan alto que por momentos se siente como si el espectador estuviera dentro de la historia.
Y si la fotografía deslumbra, el sonido termina por conquistar por completo al público. Christopher Nolan vuelve a demostrar que el audio también cuenta historias. Aquí no solo se escuchan las olas del mar o el choque de las espadas; se sienten. Hay momentos en los que el rugido del océano, el silencio antes de una batalla o la música hacen que se erice la piel. Es de esas películas donde el sonido envuelve toda la sala y provoca que el corazón se acelere, que aparezcan escalofríos y que, por unos instantes, uno olvide que está sentado frente a una pantalla.
Lo más sorprendente es que, a pesar de durar 2 horas con 53 minutos, la película nunca se siente pesada. Siempre ocurre algo que mantiene la atención del público, una batalla, una criatura mitológica, un giro inesperado o una escena que deja con la boca abierta. Es de esas funciones donde, sin darte cuenta, permaneces pegado al asiento esperando descubrir qué ocurrirá después.
Más allá de su impresionante despliegue visual, La Odisea también emociona por el mensaje que deja. No habla únicamente de un hombre que intenta volver a casa; habla de todas las personas que, después de una pérdida, una enfermedad, una separación o años difíciles, buscan reencontrarse consigo mismas. Esa es la razón por la que esta historia, escrita hace casi tres mil años, sigue siendo tan actual y logra conectar con cualquier generación.
En San Luis Potosí, la mejor opción para disfrutar de La Odisea es la sala 4D IMAX de Cinépolis Macroplaza, ya que ofrece la experiencia más cercana a la visión del director. Como alternativas, las salas Platino de Cinemex The Park y VIP de Cinépolis El Dorado brindan una excelente calidad de imagen, sonido y comodidad. Ahí entenderás por qué las primeras críticas ya la colocan entre las mejores películas de Christopher Nolan y una fuerte aspirante a la próxima temporada de premios dónde es posible que gane un Oscar.
Jaan Mora


