El arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, afirmó que el avance de la inteligencia artificial y de las nuevas tecnologías debe estar siempre al servicio de la persona y nunca sustituir su dignidad, al destacar el mensaje del Papa León XIV sobre los desafíos que enfrenta la humanidad ante los cambios tecnológicos.
El prelado explicó que el Pontífice no condena el desarrollo de la inteligencia artificial, sino que invita a reflexionar sobre el uso ético de estas herramientas, colocando en el centro a la persona humana. Señaló que la dignidad de cada individuo es el fundamento de toda acción moral y debe prevalecer en los ámbitos tecnológico, económico, político y cultural.
Cavazos Arizpe recordó que la Iglesia sostiene que los valores éticos no dependen de las circunstancias o de las tendencias de cada época, sino que nacen de la dignidad inherente de toda persona. En ese sentido, consideró que el verdadero progreso consiste en desarrollar las capacidades humanas sin afectar ni menospreciar a los demás.
Advirtió que una de las preocupaciones actuales es que la tecnología pueda desplazar el trabajo humano o utilizarse para ejercer poder sobre otras personas. «Nadie, aunque tenga toda la capacidad tecnológica o económica, puede ponerse por encima de los demás», enfatizó.
El arzobispo subrayó que el desarrollo científico y tecnológico representa una oportunidad para la sociedad, siempre y cuando se utilice con responsabilidad y respeto. Añadió que el progreso auténtico debe contribuir al bienestar colectivo y no convertirse en un instrumento de exclusión o maltrato.
Finalmente, hizo un llamado a que las innovaciones tecnológicas estén orientadas al servicio de la humanidad y a preservar siempre la dignidad de las personas, principio que, dijo, debe guiar cualquier transformación social.





