El vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Tomás Cruz Perales, exhortó a la comunidad católica a dejar atrás la creencia de que la aplicación de los santos óleos representa la antesala de la muerte, al aclarar que la Unción de los Enfermos es un sacramento de salud, fortaleza espiritual y esperanza para quienes enfrentan alguna enfermedad.
Durante su mensaje, explicó que este sacramento no está destinado exclusivamente a personas en estado terminal, como comúnmente se piensa, sino que puede ser recibido por quienes padecen una enfermedad grave, crónica o se encuentran debilitados por algún problema de salud. Su propósito, dijo, es fortalecer la fe del enfermo y encomendar su recuperación a Dios.
Señaló que la Unción de los Enfermos se administra con la confianza de que la persona encuentre alivio, fortaleza y, si es la voluntad de Dios, recupere la salud. Por ello, insistió en que no debe esperarse hasta los últimos momentos de vida para solicitar este sacramento, ya que forma parte del acompañamiento espiritual que la Iglesia brinda a los fieles durante la enfermedad.
Destacó que la fe desempeña un papel fundamental en la celebración de este sacramento, pues se realiza con el deseo de que quien lo recibe experimente el consuelo de Dios y afronte su padecimiento con esperanza y fortaleza.


