Cada año, el 1 de julio, cientos de feligreses se reúnen para celebrar a Jesús de Nazaret, conocido como Jesús Nazareno, una de las imágenes de mayor devoción dentro de la Iglesia católica. La celebración reúne a familias que participan en misas, procesiones y actos de fe para agradecer los milagros recibidos.
La imagen de Jesús Nazareno representa el momento en que Jesucristo carga la cruz rumbo al Calvario antes de su crucifixión. Para los creyentes, este pasaje simboliza el sacrificio, la humildad, la fortaleza y la perseverancia frente al sufrimiento. Por ello, quienes atraviesan momentos difíciles encuentran en esta advocación un motivo de esperanza y fortaleza espiritual.
Los devotos acuden a Jesús Nazareno para pedir por la salud de sus seres queridos, protección para sus familias, empleo, bienestar económico, éxito en proyectos personales y fortaleza para enfrentar enfermedades o situaciones complicadas. Del mismo modo, muchas personas llegan al templo para cumplir mandas y agradecer los milagros o bendiciones que consideran haber recibido gracias a su fe.


