Tras intensas horas de incertidumbre, la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (AMOTAC) acordó una tregua de tres meses con el Gobierno Federal, desarticulando de última hora el paro nacional y las movilizaciones masivas que se tenían programadas para arrancar de manera simultánea en los 32 estados del país.
El acuerdo se logró luego de una mesa de diálogo de aproximadamente cuatro horas efectuada en la capital del país entre los líderes transportistas y representantes de las Secretarías de Gobernación (Segob) y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Con esto, la organización —que representa a más de 135 mil socios— otorgó un «voto de confianza» a las autoridades bajo la condición de ver resultados concretos a corto plazo.
La convocatoria al paro nacional respondía a una crisis que los operadores califican como «insostenible». Entre los puntos centrales que detonaron la protesta se encuentran:
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Inseguridad crítica en carreteras: El reclamo principal sigue siendo el incremento de asaltos con violencia, agresiones y asesinatos de choferes en rutas federales y estatales, exigiendo la intervención urgente y patrullajes efectivos de la Guardia Nacional.
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Abusos en servicios de grúas: Denuncian cobros excesivos, arbitrarios y tarifas «desbordadas» para poder liberar unidades retenidas.
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Extorsiones municipales: Acusan que diversos municipios aplican cobros indebidos y sanciones administrativas disfrazadas de «permisos de circulación».
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Rezago institucional: Exigen agilizar la actualización de licencias, placas y certificados ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), trámites que aseguran llevan meses congelados.
Las protestas estaban programadas para iniciar a primera hora de este miércoles, afectando los principales accesos al Valle de México, vialidades estratégicas en estados como Jalisco (con marchas lentas hacia la Zona Metropolitana de Guadalajara), Veracruz, Puebla y el norte del país, contemplando incluso una marcha hacia el Zócalo capitalino en caso de no ser escuchados.
A través de un comunicado conjunto, las dependencias federales confirmaron que la dirigencia nacional de AMOTAC, encabezada por Rafael Ortiz Pacheco, ordenó frenar el despliegue de las unidades tras establecer una ruta de trabajo formal.
A pesar del levantamiento de los bloqueos, la AMOTAC advirtió que la movilización sigue «pendiente» y bajo evaluación. Ambas partes pactaron una nueva reunión de seguimiento para el próximo miércoles, donde se comenzarán a desglosar las estrategias de seguridad específicas por región.
De no verse avances reales en el plazo estipulado de 90 días, los transportistas aseguraron que reactivarán el paro en toda la República.


