De acuerdo con la información oficial, también se establecieron tarifas diferenciadas de 12.50 pesos en la modalidad de prepago y de 6.75 pesos en la tarifa preferencial para estudiantes, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
La titular de la dependencia, Araceli Martínez Acosta, explicó que la determinación se tomó tras un análisis de la inflación anual y del aumento en los costos de operación del servicio, entre ellos combustibles, refacciones y mantenimiento de las unidades, con el objetivo de garantizar la continuidad del transporte público en la entidad.
En el comunicado difundido por el gobierno estatal, el énfasis principal se centró en el rechazo a la propuesta de los concesionarios para elevar la tarifa hasta los 15 pesos, mientras que la autorización del ajuste a 13.50 pesos fue confirmada de manera secundaria dentro del mismo boletín.
Con este aumento, el transporte público urbano en San Luis Potosí registra por segundo año consecutivo un incremento de un peso, una variación que lo coloca entre los ajustes más altos registrados en la última década, luego de varios años en los que las alzas fueron menores o se mantuvo sin cambios.
El anuncio del incremento se dio de manera paralela a la presentación de acciones de renovación del parque vehicular. No obstante, usuarios han señalado que algunas de las unidades presentadas ya habían sido exhibidas con anterioridad o corresponden a unidades rehabilitadas.
Como parte del acuerdo entre la autoridad estatal y los concesionarios, se establecieron compromisos relacionados con la operación del servicio y la seguridad vial; sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer los mecanismos de supervisión ni los criterios para evaluar su cumplimiento.





