La cancelación de la Copa del Mundo de Clavados en Zapopan, determinada por World Aquatics tras un análisis de la situación de seguridad en Jalisco luego del abatimiento de “El Mencho”, abrió un frente político y deportivo que el gobernador Pablo Lemus busca revertir.
El mandatario estatal aseguró que su gobierno trabaja de la mano con autoridades federales para recuperar la sede, al considerar que la decisión impacta no solo al deporte jalisciense, sino a la proyección internacional del país.
Desde el ámbito federal, el titular de la Conade, Rommel Pacheco, confirmó que las negociaciones continúan activas.
“Ante el anuncio de World Aquatics sobre la Copa del Mundo de Clavados, seguimos en negociaciones para que se realice en Jalisco”, publicó.
Sin embargo, también dejó abierta la puerta a otras opciones en caso de que la federación internacional mantenga su postura. Ciudad de México, Veracruz y Yucatán aparecen como sedes alternas para rescatar la competencia.
“Se gestionan alternativas en la Ciudad de México, Veracruz y Yucatán para que nuestras y nuestros clavadistas puedan competir en casa. Trabajamos porque el deporte es una de las formas en las que transformamos la vida de las y los mexicanos”, añadió.
La suspensión encendió alarmas porque el evento contemplaba la participación de referentes nacionales como Osmar Olvera, Gaby Agúndez, Alejandra Estudillo y las gemelas Mía y Lía Cueva, figuras que utilizaban esta fecha como parte clave de su preparación rumbo a la Gran Final en China.
Ahora, la disputa no solo es deportiva, sino también de credibilidad: demostrar que México, y particularmente Jalisco, puede garantizar condiciones de seguridad para albergar eventos internacionales.


