[ian_imagen_fecha]
Publicaciones hasta [ian_fecha_corte]

“Sin pipas no hay agua”: transportistas presionan en San Lázaro contra reforma que endurece control

La distribución de agua mediante pipas se colocó en el centro del debate nacional luego de que transportistas anunciaran una movilización para frenar cambios legales que, advierten, podrían afectar tanto su actividad como el abasto en distintas regiones del país.

La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) convocó a una manifestación el próximo 1 de abril en el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde buscarán que legisladores revisen las modificaciones al artículo 123 de la Ley General de Aguas Nacionales.

El consejero nacional, Raúl Torres Mendoza, informó que más de 600 piperos participarán en la protesta, al considerar que la reforma podría derivar en sanciones para quienes transportan agua sin concesiones formales.

Los transportistas sostienen que la iniciativa, orientada a reforzar el control sobre la extracción, traslado y comercialización del agua, no contempla la realidad de millones de personas que dependen de este servicio ante fallas en el suministro público.

De acuerdo con diagnósticos nacionales, en México más de 12 millones de personas no tienen acceso regular a agua potable, lo que ha convertido a las pipas en un mecanismo esencial de distribución, especialmente en zonas urbanas con estrés hídrico y comunidades rurales.

En ese contexto, Francisco Ávalos González, representante de piperos, advirtió que limitar esta actividad podría generar un problema social.
“Se va a generar una movilización para pedir que nos dejen trabajar y que la reforma no se aplique en esos términos”, señaló.

Además, especialistas han advertido que el país enfrenta una crisis hídrica creciente: cerca del 70 por ciento del territorio presenta algún grado de sequía, mientras que una parte importante de los acuíferos se encuentran sobreexplotados, lo que complica aún más el acceso al recurso.

En este escenario, los piperos argumentan que su labor no solo es económica, sino también social, al cubrir vacíos en la infraestructura hidráulica.

La protesta en San Lázaro buscará abrir el diálogo con legisladores, en medio de un contexto donde el control del agua se vuelve cada vez más estricto, pero también más urgente para garantizar su acceso.

Similar Articles

Comments

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Advertismentspot_img

Instagram

Most Popular