El vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, el presbítero Tomás Cruz Perales, señaló que los suicidios no pueden atribuirse únicamente a problemas de salud mental, sino que suelen estar relacionados con diversas circunstancias personales, económicas y emocionales que enfrentan las personas.
En entrevista, el sacerdote explicó que cada caso responde a una realidad distinta y que reducir este tipo de situaciones únicamente a trastornos mentales sería un error «No creo que solamente sea de una salud mental. Son situaciones muy particulares que vive cada persona; pueden ser económicas, a veces sentimentales o pasionales, o de otra índole. Yo creo que los que tienen situaciones mentales no llegan a este grado; ciertamente son situaciones muy particulares en las que caen personas que llegan a este desenlace en su vida», expresó.
Calificó como lamentables estos hechos y destacó que la prevención comienza en el entorno familiar, donde es fundamental prestar atención a cualquier cambio de conducta o manifestación de crisis emocional.
Indicó que, ante cualquier señal de alerta, es importante buscar ayuda profesional y no minimizar las expresiones de quienes atraviesan momentos complicados «Es muy importante el acompañamiento de las familias. Inmediatamente que haya signos, como ya lo han dicho mucho los psicólogos o los psiquiatras, si hay alguna manifestación no hay que pasarla desapercibida. Esa es la mejor manera de llevar a cabo un acompañamiento, sobre todo con alguna persona que está viviendo una crisis», afirmó.
El vocero del Arzobispado agregó que muchas de estas tragedias ocurren porque los problemas no se hablan a tiempo y porque, en ocasiones, las familias reaccionan cuando la situación ya es crítica.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la comunicación dentro del hogar, fomentar la escucha y acompañar con empatía a quienes enfrentan dificultades, ya que hablar sobre los problemas y buscar apoyo puede marcar la diferencia para prevenir este tipo de desenlaces.


