La falta de agua volvió a convertirse en problema cotidiano para habitantes de varias colonias, luego de que el pozo San José II saliera de operación por una falla electromecánica, situación que nuevamente exhibe las deficiencias del servicio operado por Interapas y la tardía comunicación hacia la ciudadanía.
Aunque el organismo informó que el suministro será reemplazado temporalmente mediante pipas, vecinos de Fresnos, Valle de Bellavista, San José, San José 2, San Felipe, Privadas San Lorenzo, Privada Ecuestre y Privada Pinos aseguran que el problema llevaba días afectándolos antes del aviso oficial.
Lejos de tranquilizar a la población, el anuncio generó más molestia que certeza. Habitantes señalan que la información llega cuando la crisis ya está instalada en los hogares. “Ya hasta cuando avisan, ya después de tantos días sin agua”, reclamó un vecino, evidenciando el desgaste ciudadano ante fallas que, aseguran, se repiten constantemente.
La estrategia de abastecimiento mediante pipas también fue cuestionada. Algunos residentes denunciaron irregularidades y falta de acceso equitativo al servicio gratuito. “Porque quieren hacer negocio con las pipas, porque bien saben que las gratis muy apenas quieren surtir”, expresó una vecina, reflejando la desconfianza que existe hacia el manejo de estas contingencias.
Más allá de la explicación técnica, el problema vuelve a abrir el debate sobre la falta de mantenimiento preventivo y la dependencia de soluciones temporales cada vez que un pozo falla. Para los ciudadanos, no se trata de un incidente aislado, sino de un patrón que evidencia un sistema que reacciona tarde y que no logra garantizar un servicio básico de manera constante.
Porque mientras Interapas emite comunicados, las familias siguen almacenando agua como pueden, ajustando rutinas y enfrentando una realidad que ya se volvió recurrente: enterarse del problema cuando el agua ya dejó de salir de la llave.


