Operativo en Mexquitic, Villa Hidalgo y Soledad se da en medio de una crisis hídrica y denuncias ciudadanas por extracción irregular
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) clausuró seis pozos en los municipios de Mexquitic de Carmona, Villa Hidalgo y Soledad de Graciano Sánchez, tras detectarse que extraían agua subterránea de manera ilegal para su comercialización en pipas sin las autorizaciones federales correspondientes, en un operativo que autoridades describen como parte del combate al llamado “huachicoleo del agua”.
El subdirector general de Administración del Agua, Mauricio Rodríguez Alonso, encabezó la acción que incluyó la clausura de pozos en diferentes puntos: en Mexquitic se sellaron dos perforaciones en Derramaderos y El Carrizal; en Villa Hidalgo se intervinieron tres en la comunidad de Peotillos; y en Soledad se clausuró uno en la zona de Enrique Estrada, presuntamente operado por prestanombres.
Extinción de concesiones y sanciones
El director local de Conagua, Darío Fernando González Castillo, explicó que las concesiones de estos pozos ya habían sido declaradas extintas tras procedimientos administrativos entre diciembre y enero pasados, por lo que su operación era irregular. Además, la dependencia ha aplicado sanciones que, hasta ahora, han permitido recuperar cerca de 48 millones de pesos en San Luis Potosí por extracción ilegal del recurso.
Conagua también confirmó la extinción de otros seis títulos de concesión en Soledad de Graciano Sánchez que correspondían a pozos del Ejido Soledad, que se utilizaban para abastecer pipas en zonas urbanas pese a contar con permisos únicamente para uso agrícola.
Contexto local: denuncias y agridulce aplicación de la ley
La clausura de estos pozos ocurre en un contexto en el que autoridades municipales y asociaciones civiles han advertido sobre la proliferación de prácticas ilegales relacionadas con el agua. El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, ha señalado que en la Zona Metropolitana el llamado “huachicoleo de agua” ocurre cuando concesionarios privados —como hospitales, hoteles o escuelas— permiten la entrada de pipas para vender agua, lo que calificó como un delito que debe investigarse y sancionarse, aunque aclaró que no hay pozos clandestinos de creación espontánea, pues toda perforación requiere concesión federal.
Anteriormente, comunidades como Peotillos han denunciado la venta irregular de agua desde pozos sin concesión, argumentando que el uso del recurso en pipas ha dejado a la población local sin abastecimiento suficiente y con pocas respuestas por parte de las autoridades.
Operativos y vigilancia sostenida
Conagua advirtió que seguirá con operativos de inspección para frenar la extracción y comercialización irregular del agua en la entidad, aunque también dejó abierta la posibilidad de que los concesionarios puedan acreditar actividad agrícola legítima para solicitar la restitución de sus títulos si lo justifican legalmente.
Las acciones reflejan una respuesta más activa de las autoridades ante un fenómeno que ha sido calificado como “sin precedentes” debido al alto número de procedimientos sancionatorios aplicados en el estado por extracción irregular desde marzo de 2025, y que ha impactado tanto en zonas urbanas como rurales de la entidad.


