Villa de Pozos reconoce lo evidente: hay zonas que simplemente no han sido urbanizadas y caminos en condiciones precarias que afectan directamente a la población. Las propias autoridades lo dicen, pero también dejan ver la dimensión del problema y la falta de atención oportuna.
La concejal presidenta, Martha Patricia Aradillas Aradillas, no solo admitió el deterioro, sino que detalló que se trata de un problema focalizado en caminos rurales. “Hay caminos que están en malas condiciones, hablamos de esos temas, y por supuesto que estamos manos a la obra en el municipio de Villa de Pozos para sumarnos todos a este gran proyecto que encabeza nuestro gobernador”, declaró.
Sin embargo, al profundizar, la funcionaria evidenció que las zonas más afectadas son precisamente aquellas que no han sido urbanizadas. “Yo creo que sobre todo los caminos rurales son; Camino a los Borregos, algunas zonas de Santa Rita, caminos que van hacia Ciudad Satélite, que son los que nosotros hemos detectado con mayor problemática”, señaló.
El diagnóstico oficial va más allá del simple deterioro vial. Aradillas reconoció que la falta de urbanización ha derivado en otro problema: la proliferación de tiraderos clandestinos. “Son zonas que no están urbanizadas y a la gente se le hace muy fácil ir a tirar basura, entonces estamos implementando operativos en esas zonas”, agregó.
Pese a los operativos anunciados, el señalamiento deja entrever una realidad más profunda: la ausencia de infraestructura básica, vigilancia constante y planeación urbana ha permitido que estas áreas se conviertan en focos de rezago y abandono.
Mientras el municipio asegura estar “manos a la obra”, habitantes de estas comunidades continúan enfrentando caminos en mal estado, acumulación de residuos y condiciones que reflejan una brecha clara entre las zonas atendidas y las que siguen fuera del desarrollo urbano.


