En el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, la Guardia Civil Municipal de Soledad de Graciano Sánchez ha registrado al menos 10 intervenciones en lo que va del año relacionadas con menores de edad que se encuentran solos en sus domicilios, una situación que, aunque no es masiva, sí refleja una problemática social persistente.
El titular de la corporación, Víctor Aristarco Serna Piña, explicó que estos casos no son detectados de manera directa por los elementos policiacos, sino que surgen principalmente a partir de denuncias vecinales.
“Sí tenemos, no tantas, pero sí hemos tenido derivado de reportes. Son reportes de los vecinos, porque como sabemos, pasa la unidad y no se da cuenta de lo que está pasando en el interior de un domicilio”, señaló.
De acuerdo con el comandante, las alertas suelen generarse cuando los vecinos escuchan a los menores llorar, detectan que están solos o incluso cuando intentan salir de sus viviendas sin supervisión.
“Estos reportes son más que nada por el tema de que el vecino los reportó, que los niños están llorando, están solos, que se quieren salir”, detalló.
Ante estas situaciones, la actuación de la corporación se realiza en coordinación con instancias de protección a la infancia, como la Procuraduría Municipal para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Soledad (PPNNA) y el Sistema DIF Municipal de Soledad de Graciano Sánchez, a quienes se canalizan los casos para su seguimiento.
Las causas detrás de este fenómeno, explicó Serna Piña, están relacionadas principalmente con condiciones económicas y dinámicas familiares, donde predominan hogares encabezados por madres solteras que deben salir a trabajar y no cuentan con redes de apoyo.
Soledad de Graciano Sánchez, considerado uno de los municipios con mayor crecimiento poblacional en la zona metropolitana de San Luis Potosí, enfrenta retos importantes en materia social, particularmente en colonias con alta densidad y condiciones económicas limitadas, donde el acceso a servicios de cuidado infantil resulta insuficiente.
Esta situación evidencia no solo la importancia de la participación ciudadana en la denuncia, sino también la necesidad de fortalecer políticas públicas que garanticen el cuidado y la protección de niñas, niños y adolescentes, especialmente en contextos de vulnerabilidad.


