La diputada local Frinné Azuara Yarzábal advirtió sobre las graves consecuencias que han generado decisiones del Gobierno Federal en materia agropecuaria, particularmente tras la apertura a la importación de ganado y carne proveniente de Centroamérica sin los controles sanitarios suficientes.
Explicó que desde 2022 se permitió el ingreso de animales vivos y productos cárnicos con el objetivo de abaratar la canasta básica; sin embargo, esta medida coincidió con un recorte superior al 20 por ciento al presupuesto del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, organismo encargado de vigilar y regular las condiciones sanitarias de estos productos.
Azuara Yarzábal recordó que desde ese momento asociaciones ganaderas y cooperativas alertaron sobre el riesgo de introducir enfermedades al país, como el gusano barrenador, advertencias que, dijo, no fueron atendidas.
“La apertura sin aranceles y sin controles adecuados trajo consigo consecuencias que hoy ya estamos viendo. Incluso Estados Unidos cerró sus puertas a la exportación de carne mexicana, lo que ha generado fuertes pérdidas económicas para los productores”, señaló.
La legisladora destacó que actualmente ganaderos de la región Huasteca se encuentran preocupados ante la propagación de este tipo de plagas, que ya representan una amenaza para el sector pecuario.
Indicó que es urgente incrementar los recursos, el número de inspectores y reforzar estrategias como la dispersión de mosca estéril para combatir la plaga en distintas regiones del estado, desde la Huasteca hasta el Altiplano.
Finalmente, la diputada sostuvo que las decisiones tomadas en su momento no solo no lograron reducir el costo de la canasta básica, sino que han derivado en mayores afectaciones económicas y productivas para el país.





