En el Día Internacional del Derecho a la Verdad, San Luis Potosí reflexiona sobre los episodios de represión y resistencia que marcaron su historia contemporánea.
Durante las décadas de los 70 y 80, diversos grupos estudiantiles y obreros de la capital fueron blanco de una vigilancia y control estricto que a menudo derivó en violaciones a los derechos humanos.
La exigencia de verdad sobre estos sucesos ha sido una lucha constante de organizaciones civiles y familiares que se niegan a que el olvido cubra las sombras del pasado.
San Luis ha sido pionero en la creación de comisiones y espacios de memoria que buscan esclarecer lo ocurrido en las cárceles y callejones del estado durante los años de la «Guerra Sucia».
El derecho a la verdad es fundamental en una sociedad que aspira a ser democrática y transparente. En nuestro estado, este reclamo se ha manifestado en la apertura de archivos históricos y en el reconocimiento de sitios que funcionaron como centros de detención arbitraria.
Valorar esta fecha es honrar a quienes, con su voz y su valentía, han forzado a las instituciones a rendir cuentas, recordándonos que la justicia no es posible sin un conocimiento pleno de los hechos.
La verdad es el mejor antídoto contra la repetición de los errores del pasado, y en San Luis, esa búsqueda es parte del compromiso ciudadano por construir un futuro donde el respeto a la dignidad humana sea la ley suprema de nuestra cantera rosa.


