El incremento de problemas de salud mental entre niñas, niños y adolescentes se ha convertido en uno de los principales desafíos para las instituciones educativas de San Luis Potosí. Ante esta situación, el Sistema Educativo Estatal Regular (SEER) mantiene acciones permanentes para apoyar tanto a estudiantes como a docentes en el manejo del estrés, la ansiedad y otros factores que afectan el bienestar emocional.
El director general del SEER, Profr. Martín Rodríguez Ramírez, aseguró que la dependencia trabaja de manera constante en la implementación de talleres y programas preventivos dentro de los planteles educativos “Tenemos talleres constantemente que han ayudado muchísimo para que los alumnos y docentes mejoren el tema del estrés. Tenemos un equipo muy bueno en el Sistema Estatal Regular que está apoyando constantemente ese tema”, destacó.
La preocupación no es menor. De acuerdo con datos de UNICEF, más del 70 por ciento de los jóvenes mexicanos afirma sentirse abrumado por diversas situaciones de su entorno y más de la mitad ha considerado necesario recibir apoyo psicológico en algún momento. Un análisis reciente de UNICEF señala que casi el 25 % de la población de entre 10 y 19 años en México presentó síntomas depresivos durante 2023, lo que refleja la importancia de fortalecer la atención emocional desde las escuelas.
En San Luis Potosí, instituciones especializadas como el Instituto Temazcalli han reportado un aumento en la atención a menores y adolescentes por problemas relacionados con ansiedad, depresión, alteraciones de conducta y déficit de atención. Tan solo durante 2024 se brindaron más de 20 mil atenciones a este sector de la población.
El director del SEER destacó que el acompañamiento emocional dentro de las escuelas también contribuye a reducir factores que pueden derivar en bajo rendimiento académico, ausentismo o incluso abandono escolar.
Aunque reconoció que existen casos de estudiantes que enfrentan situaciones complicadas, señaló que el SEER busca generar ambientes escolares más saludables mediante la participación de docentes, directivos y especialistas que brindan orientación y seguimiento a quienes lo requieren.
Las acciones impulsadas por el sistema educativo forman parte de una estrategia integral para fortalecer el bienestar socioemocional de la comunidad escolar.


