A pesar de que el Ayuntamiento de Soledad ha insistido en la urgencia de separarse del organismo operador de agua, el alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz reconoció que el proceso continúa sin formalizarse.
“Hemos ido postergando, postergando, pero ya es muy muy corto plazo”, declaró el edil, al tiempo que aseguró que el envío de la solicitud al Congreso del Estado está próximo.
“Es cuestión de días también para mandarla al Congreso la solicitud de desincorporación; previo vamos a sesionar en Cabildo”, añadió.
Sin embargo, el retraso contrasta con el discurso oficial que ha planteado la salida de Interapas como una medida urgente para evitar afectaciones en el abasto de agua.
En la práctica, el propio municipio ya ha intervenido en acciones como la rehabilitación de pozos y trabajos de desazolve de drenaje, evidenciando las fallas en el servicio y la presión por atenderlas.
La situación deja ver una inconsistencia entre la urgencia planteada por la autoridad y la falta de avances concretos en el proceso administrativo, que sigue dependiendo de su formalización ante el Poder Legislativo.
Además, hasta el momento no se ha informado con claridad si el municipio cuenta con un plan integral, recursos suficientes o infraestructura para operar de manera autónoma el servicio de agua potable una vez concretada la desincorporación.
Por ahora, la decisión sigue en etapa de anuncio, mientras los problemas de suministro y drenaje continúan afectando a la población de Soledad.


