La presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Lourdes Anahí Zarazúa, consideró que el rezago en la emisión de sentencias en materia penal no obedece a una falta de resolución por parte de los jueces, sino a la complejidad del sistema de justicia penal acusatorio y a la prolongación de los procesos derivada de la dinámica propia del modelo oral.
Sobre el análisis realizado a nivel federal respecto al número de personas que permanecen sin sentencia, explicó que la reforma penal de 2008 transformó por completo la forma en que se desarrollan los procedimientos judiciales, privilegiando la oralidad, lo que implica nuevos retos para jueces, litigantes y ministerios públicos.
Indicó que uno de los principales desafíos es agilizar el desarrollo de las audiencias, ya que en muchas ocasiones las partes buscan resolver diversos asuntos en una sola sesión, provocando que éstas se extiendan por varias horas y generen retrasos en la programación de los siguientes casos. A ello se suma la utilización constante de recursos legales para impugnar resoluciones, lo que prolonga los procedimientos que, en algunos casos, deberían resolverse en pocos meses.
«El tema no es que no se dicten sentencias, sino que los procesos se están alargando tanto que aún no llegan a la etapa en la que puede emitirse una resolución definitiva», señaló.
Ante este panorama, Zarazúa sostuvo que es indispensable fortalecer la capacitación permanente de jueces, ministerios públicos y abogados litigantes, además de incrementar el personal jurisdiccional para atender con mayor agilidad los procedimientos que se desarrollan bajo el sistema de justicia penal acusatorio.





