La princesa Astrid de Noruega falleció este viernes 11 de septiembre de 2026 a los 94 años, informó la Casa Real noruega, con lo que desaparece una de las últimas figuras de una generación de la monarquía marcada por la guerra, la reconstrucción del país y décadas de transformación de la sociedad noruega.
Hermana mayor del rey Harald V e hija del rey Olav V y de la princesa heredera Märtha, Astrid ocupó un papel destacado dentro de la familia real durante gran parte de su vida. Tras la muerte de su madre, en 1954, asumió con apenas 22 años las funciones de primera dama de Noruega, responsabilidad que desempeñó hasta 1968, cuando la princesa heredera Sonja tomó el relevo.
Durante décadas, la princesa Astrid representó a la Corona con un perfil discreto y cercano, especialmente en actividades relacionadas con personas vulnerables y causas sociales. También fue una figura de apoyo para su padre y para su hermano Harald, acompañando a la familia real en distintos momentos de su historia.
Su muerte ocurre apenas dos días después del funeral de Estado de Harald V, al que Astrid acudió en Oslo. El actual rey Haakon VIII lamentó profundamente el fallecimiento de su tía y destacó su calidez, lealtad y dedicación al servicio de la Casa Real.
Astrid estuvo casada desde 1961 con Johan Martin Ferner, con quien tuvo cinco hijos, además de nietos y bisnietos. Con su partida, Noruega despide a una mujer que durante más de siete décadas fue testigo y protagonista de una parte fundamental de la historia contemporánea del país. En su memoria, las banderas del Palacio Real ondearán a media asta.


