Este 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca poner sobre la mesa uno de los principales desafíos de salud pública y promover acciones que permitan prevenir las muertes por esta causa. A nivel mundial, más de 720 mil personas mueren por suicidio cada año, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que por cada suicidio se estiman alrededor de 20 intentos.
El problema también tiene un fuerte impacto entre los jóvenes. La OMS señala que en 2021 el suicidio fue la tercera causa de muerte entre personas de 15 a 29 años a nivel mundial. Además, 73 por ciento de los suicidios ocurre en países de ingresos bajos y medianos, lo que refleja que no se trata únicamente de un problema individual, sino también de salud pública y de atención social.
En México, las cifras también muestran la dimensión del problema. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró 8 mil 856 suicidios durante 2024, mientras que las personas de entre 15 y 29 años presentaron la tasa más alta, con 10.2 suicidios por cada 100 mil habitantes de ese grupo de edad. La estadística también muestra que el fenómeno afecta de manera diferenciada a la población y que los hombres concentran la mayor cantidad de defunciones por esta causa.
En San Luis Potosí, el panorama tampoco es menor. El registro más reciente con desglose anual disponible corresponde a 2024. Los datos del INEGI contabilizaron 282 suicidios durante 2024 en la entidad: 236 correspondieron a hombres y 46 a mujeres. Las cifras colocan nuevamente a la problemática dentro de los temas que requieren atención desde la prevención, la salud mental y el acompañamiento social.
La OMS sostiene que hablar de manera responsable sobre el suicidio puede contribuir a que las personas busquen ayuda y a que las comunidades identifiquen oportunidades de prevención. La prevención no depende únicamente de los servicios de salud. Escuchar sin juzgar, acercarse a una persona que atraviesa un momento complicado y ayudarla a encontrar atención profesional son acciones que pueden contribuir a reducir el riesgo.
Para 2026, la campaña mantiene como tema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, acompañada del llamado “Iniciar la conversación”, con el objetivo de combatir los mitos, reducir el estigma y generar espacios donde las personas puedan hablar de lo que están viviendo sin temor a ser juzgadas.


