Si San Luis Potosí tuviera que elegir a su periodista más brava, el nombre de Juana Belén Gutiérrez de Mendoza saltaría de inmediato entre las páginas de la historia. Aunque nació en Durango, su actividad en la capital potosina y en la región fue fundamental para la gestación ideológica de la Revolución.
Fundadora del periódico «Vésper», Juana Belén utilizó su inteligencia para lanzar ataques frontales contra la dictadura de Díaz y contra la jerarquía eclesiástica que, según ella, mantenía al pueblo en la ignorancia.
Si carrera fue marcada por su constante peregrinar entre las redacciones y las celdas de las prisiones potosinas y nacionales; para ella, el periodismo no era una profesión, era un acto de guerra civil.
Juana Belén también fue crítica de los propios líderes revolucionarios cuando sintió que la causa se estaba desviando hacia el caudillismo. Fue la voz incómoda que nadie podía callar.
Hoy, en un mundo saturado de información vacía, su figura nos recuerda que en San Luis la palabra escrita siempre ha tenido un peso sagrado y un poder capaz de mover montañas de cantera. Juana Belén es la abuela del periodismo de denuncia en nuestro estado, una mujer que demostró que para defender la patria no siempre hace falta un cañón, a veces basta con una imprenta cansada y una verdad que no acepte negociaciones.


