En este 2026, el debate sobre el papel sigue vivo. En México, los diarios impresos luchan por no convertirse en piezas de museo.
Diario Potosí, sin embargo, demuestra que la clave no es el soporte, sino la lengua: mientras haya historias que contar con ironía y verdad, siempre habrá alguien dispuesto a leerlas, ya sea en una pantalla o manchándose los dedos de tinta.


