En el primer evento deportivo del Ayuntamiento de San Luis Potosí en 2026, se realizó la entrega de 450 uniformes a integrantes de las academias municipales de karate y taekwondo, disciplinas cuyos atletas han representado a la capital en distintas competencias.
Durante el acto, el director de Deporte Municipal, Luis Fernando Alonso Molina, destacó los triunfos obtenidos por deportistas potosinos en 2025, particularmente las medallas logradas en las Olimpiadas CONADE y en los Juegos Populares, resultados que atribuyó al trabajo del equipo de Deporte Municipal y al respaldo del Ayuntamiento de la capital. Señaló que se continuará trabajando “en el San Luis amable”, asegurando que al gobierno municipal “le importa el deporte, le importan sus deportistas” y expresó el deseo de que en el corto plazo se obtengan más medallas.
Al evento asistió el presidente municipal, Enrique Galindo Ceballos, quien afirmó que el gobierno capitalino seguirá apoyando a los atletas en la medida de sus posibilidades. “Si además les podemos dar el uniforme, impulsarlos, darles una beca, lo que podamos hacer como gobierno lo vamos a seguir haciendo”, declaró.
Sin embargo, el discurso institucional contrasta con señalamientos previos documentados por este medio. Días antes de este evento, deportistas potosinos denunciaron la falta de apoyos económicos, logísticos y de acompañamiento por parte de las autoridades municipales para poder entrenar y competir.
De acuerdo con testimonios recabados, varias de las quejas apuntan directamente a la Dirección de Deporte Municipal, donde atletas y entrenadores aseguran que, al solicitar apoyo, no obtienen respuestas concretas y se enfrentan a trámites prolongados sin resultados. Las denuncias señalan que, pese a los logros deportivos utilizados como referencia en actos oficiales, los respaldos no se reflejan de manera constante en la práctica cotidiana.
En ese contexto, la entrega de uniformes y las declaraciones sobre becas y apoyos se presentan en medio de un escenario marcado por inconformidades no resueltas, lo que vuelve a poner sobre la mesa la diferencia entre el discurso público del impulso al deporte y la realidad que enfrentan deportistas potosinos al buscar respaldo institucional.





