Aunque Madero lo firmó con fecha de octubre, el Plan de San Luis es el documento que puso a nuestra ciudad en el mapa de las revoluciones mundiales.
Madero lo redactó mientras estaba «invitado» a quedarse en la Penitenciaría local, aprovechando la cortesía potosina de dejarlo pasear por la ciudad bajo vigilancia.
El plan convocaba a las armas para derrocar a un dictador que ya se había pasado de tueste. San Luis le dio el nombre a la revuelta, no porque aquí se dispararan los primeros tiros, sino porque aquí se gestó la idea de que ya era hora de cambiar de dueño en el Palacio Nacional.


