Francisco Javier Clavijero es el responsable de que los novohispanos dejaran de sentirse como ciudadanos de segunda clase en el ámbito intelectual. En un momento en que los ilustrados europeos afirmaban que todo en América era degenerado y pequeño, Clavijero respondió con su Historia Antigua de México.
Rescató la grandeza de las culturas prehispánicas y la sofisticación de la sociedad virreinal para demostrar que este continente tenía una identidad propia y digna. Sus ideas circularon con fuerza en las instituciones educativas de San Luis. Explicar el pasado novohispano era la forma de preparar el terreno para la futura autonomía.
Clavijero nos dio las razones para dejar de mirar a Madrid como el único centro del mundo. Gracias a su labor, el potosino culto del siglo XVIII empezó a entender que su herencia no era un simple anexo de España, sino una mezcla poderosa y original. Fue el primer ladrillo de nuestra independencia mental, recordándonos que para ser libres primero hay que saber quiénes fuimos.


