El interés por cómo reían nuestros antepasados guachichiles y pames nos revela una cultura que no todo era guerra y sacrificio.
Su sentido del humor, ligado a la naturaleza y a la ironía de la supervivencia en el desierto, es la base de nuestra propia picardía potosina.
Entender sus bromas es entender nuestra resiliencia; es saber que en estas tierras, la risa siempre ha sido la mejor herramienta para aguantar el calor y las espinas.


