Hoy cumpliría años el maestro del terror, Edgar Allan Poe (nacido en 1809).
Aunque nunca puso un pie en la calle de Madero, su influencia en la literatura potosina es innegable. Durante el siglo XIX y XX, San Luis estuvo obsesionado con el romanticismo oscuro; nuestras leyendas de aparecidos y túneles huelen sospechosamente a los cuentos de Poe.
Cada vez que un potosino jura haber visto a la Llorona o haber escuchado ruidos en una casona de la calle Vallejo, hay un cuervo en algún rincón de su imaginación gritando «nunca más».


