San Luis Potosí enfrenta una crisis hídrica cada vez más evidente, luego de que este día se reportara una nueva falla en el acueducto de El Realito, situación que vuelve a dejar sin abasto a miles de usuarios en la capital potosina.
Aunque el sistema no es operado por Interapas, el organismo informó que activó pozos de reserva y operativos de abastecimiento mediante pipas, como medida emergente para atender a las colonias afectadas. Sin embargo, para la ciudadanía, estas acciones han resultado insuficientes.
Esta nueva falla se suma a una cadena de problemas en la infraestructura hidráulica de la ciudad, donde constantemente se reportan pozos fuera de operación, lo que ha generado molestia generalizada.
En las últimas semanas, la inconformidad social ha escalado a las calles con múltiples manifestaciones en distintos puntos de la ciudad, entre ellos: Alameda Juan, Colonias del oriente como Cactus, diversos puntos de Soledad de Graciano Sánchez así como zonas de San Luis Potosí.
En estos sitios, vecinos han bloqueado vialidades y exigido soluciones inmediatas, denunciando la falta prolongada del servicio y la ausencia de respuestas concretas por parte de las autoridades.
usuarios han expresado su frustración ante la falta de agua, pero también por lo que consideran un cobro injustificado del servicio:
“No puede ser que en fila se descompongan los pozos; cuando se repara uno ya se descompuso otro… pero el recibo ese nunca se tarda y con aumento. No es justo, demandaré a Interapas por incumplido, porque cobra un servicio que no hay”.
Otra queja recurrente es la falta de apoyo con pipas, o el mal servicio cuando este sí llega:
“Muy cierto, no se apoya con pipas y si te toca que te dejen agua, bien malencarados… ánimo, todo SLP pasamos por esto y qué más hacemos, esperar a que arreglen los pozos”.
En colonias como Cactus, la situación ha empeorado notablemente:
“En Cactus no hay agua. Antes echaban agua dos veces a la semana y ahora nada, de plano nada”.
La combinación de fallas constantes en El Realito, pozos fuera de servicio y una respuesta limitada ante la demanda ha llevado a que la falta de agua deje de ser un problema aislado para convertirse en una crisis estructural en San Luis Potosí.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa organizándose y saliendo a las calles, en una presión social que crece día con día ante la exigencia de un servicio básico que, aseguran, no está siendo garantizado.


