Habitantes de distintos puntos de la ciudad denunciaron el abandono en el mantenimiento de áreas verdes, parques y camellones, evidenciando lo que califican como una omisión constante por parte del Ayuntamiento capitalino.
Las quejas surgen luego de que el alcalde y su equipo de Servicios Municipales difundieran mensajes donde aseguran que “nuestras cuadrillas municipales trabajan todos los días para mantener limpios los espacios públicos”, destacando incluso acciones como la limpieza de camellones dentro del programa CapitalAl100.
Sin embargo, ciudadanos aseguran que esta versión no corresponde con la realidad que se vive en diversas colonias.
Vecinos señalaron que, a diferencia de administraciones pasadas, actualmente es poco frecuente ver pipas del área de Parques y Jardines realizando labores de riego, incluso con agua tratada, lo que ha provocado el deterioro visible de espacios públicos.
“Buenas tardes, alcalde… en estas dos administraciones ya no se ven las pipas regando los camellones como antes. ¿Cuántas pipas están realmente en funcionamiento?”, cuestionó un ciudadano, evidenciando la falta de información y transparencia sobre los recursos destinados a este servicio.
En el barrio de Santiago, específicamente en la privada de Mariano Matamoros, vecinos denunciaron que llevan más de un año sin recibir mantenimiento en un jardín público, pese a múltiples solicitudes formales ante el municipio.
Ante la falta de respuesta, los propios habitantes tuvieron que cubrir los gastos de limpieza, ya que el crecimiento excesivo de maleza comenzó a generar problemas de seguridad.
“Era demasiada la hierba, se metían jóvenes a consumir alcohol y droga. Tuvimos que pagar un jardinero porque nunca vinieron”, relataron.
A estas denuncias se suman reportes en la avenida Salk, donde ciudadanos aseguran que el pastizal crecido, coladeras abiertas y la falta de agua agravan las condiciones urbanas.
Las quejas coinciden en un mismo punto: la ausencia de mantenimiento preventivo y la percepción de abandono en servicios básicos que impactan directamente en la calidad de vida y la seguridad de los habitantes.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido una postura clara sobre el estado actual del equipo de riego ni sobre las estrategias para atender estas denuncias, lo que incrementa la inconformidad social frente a un discurso oficial que, acusan, no refleja las condiciones reales en la ciudad.


