El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, volvió a presumir su programa “Capital al 100” al asegurar que suma ya 543 días de trabajo continuo en territorio. Sin embargo, más allá de la repetición de cifras, crecen las dudas sobre la efectividad real de estas jornadas.
Galindo sostiene que estos eventos son una forma de acercarse a la ciudadanía, “conocerlos, saludarlos” y escuchar sus necesidades. No obstante, esta narrativa parece quedarse en el terreno del discurso, mientras diversos sectores de la población continúan denunciando problemas estructurales que no se resuelven con visitas esporádicas ni recorridos mediáticos.
El propio alcalde retoma frases como “menos escritorio, más territorio”, intentando posicionarlas como eje de su administración. Pero en los hechos, la insistencia en repetir estos encuentros 543 veces, según sus propias palabras no necesariamente se traduce en soluciones concretas. La ciudadanía no solo demanda presencia, sino resultados medibles, sostenibles y visibles en temas clave como seguridad, servicios públicos e infraestructura.
La estrategia de “Capital al 100” parece más enfocada en generar percepción que en atender de fondo las problemáticas de la ciudad. Recorrer colonias y tomarse fotografías con vecinos no sustituye la necesidad de políticas públicas bien estructuradas ni de una planeación urbana eficiente.
El énfasis en contabilizar días y eventos abre cuestionamientos sobre si se privilegia la cantidad sobre la calidad. ¿Cuántas de esas 543 jornadas han derivado en soluciones reales?, ¿Cuántas problemáticas siguen sin atenderse pese a estas visitas constantes?.
Mientras el alcalde presume cercanía, muchos ciudadanos siguen enfrentando las mismas carencias de siempre. La repetición del discurso ya no alcanza: la ciudadanía exige resultados, no recorridos.


