La Universidad Autónoma de San Luis Potosí dejó claro que su sistema de pensiones no está en riesgo tras la reciente reforma constitucional impulsada a nivel estatal para limitar las jubilaciones más altas en el sector público.
El rector Alejandro Zermeño Guerra sostuvo que la universidad opera bajo un esquema propio, financiado de manera conjunta entre trabajadores e institución, el cual ya cuenta con mecanismos de control y topes definidos que garantizan su estabilidad.
Aseguró que este modelo ha sido ajustado en los últimos años para fortalecer su sostenibilidad y que, además, cumple con todos los lineamientos establecidos por la Secretaría de Educación Pública.
Sobre el tema de las pensiones de exrectores —que en algunos casos rondan los 200 mil pesos mensuales—, el rector descartó cualquier cambio que afecte derechos ya adquiridos. Advirtió que aplicar medidas retroactivas no solo sería ilegal, sino que abriría la puerta a conflictos jurídicos.
La reforma aprobada por el Congreso local ha generado discusión sobre si sus alcances podrían impactar a instituciones autónomas. Sin embargo, desde la universidad se insiste en que su régimen interno la mantiene fuera de esa aplicación directa.
Zermeño Guerra enfatizó que la institución continuará vigilando su sistema de pensiones para mantenerlo transparente, funcional y financieramente viable.
Con este posicionamiento, la UASLP marca distancia frente a la reforma estatal y envía un mensaje de certeza a su comunidad: su esquema de jubilaciones seguirá operando sin modificaciones y bajo control institucional.




