El Festival de Primavera impulsado por el alcalde de Enrique Galindo Ceballos podría costarle a las arcas municipales cerca de 25 millones de pesos, principalmente destinados al pago de artistas estelares, lo que ha generado cuestionamientos sobre la prioridad del gasto público y la supuesta derrama económica que se promete.
Galindo contempla que el artista que engalane la clausura del evento cueste alrededor de 10 millones de pesos, sin embargo todavía no encuentra el indicado, razón por la cual aún no se revela el cartel oficial a escasas tres semanas de la inauguración del evento.
Fuentes revelaron a este medio que Galindo y su comitiva, ya apalabraron algunos artistas para este evento, incluso congelaron la fecha con una parte de los honorarios.
Los artistas que destacan son: Miguel Bosé, Diego “El Cigala”, Lucero, Gilberto Santa Rosa y Gente de zona, la contratación de todos ellos tendría un costo superior a los 10 mdp, destacando los honorarios de Bosé por 5 mdp.
También se contemplaba la participación de la directora de orquesta Alondra de la Parra, cuyo concierto estaba valuado en 7 millones de pesos, aunque finalmente fue cancelado.
Dentro del presupuesto que pretende gastar Galindo Ceballos, en su Festival de Primavera, se contemplan 5 millones de pesos para los artistas que se presentarán en Plaza Aranzazú, sitio que por logística ha sido criticado por los asistentes al Festival de Primavera, al ser un espacio de una capacidad limitada.
Mientras millones de pesos se destinan a figuras internacionales, artistas locales han sido programados en escenarios con menor afluencia, lo que ha provocado inconformidad dentro del gremio cultural, al considerar que el festival prioriza espectáculos mediáticos por encima del talento potosino.
Gobierno municipal ha defendido el gasto argumentando que el festival generará derrama económica para hoteles, restaurantes y comercios del centro histórico. Sin embargo, especialistas y ciudadanos cuestionan cómo se calcula ese beneficio y si realmente compensa una inversión pública de más de 25 millones de pesos y además la derrama económica que se genera en San Luis Potosí, no es exclusivamente del Festival de Primavera, debido a que este se realiza durante la Semana Santa, época en la que San Luis Potosí capital, tiene una mayor afluencia de turistas.
Las críticas se centran en que no se ha presentado un estudio público que sustente la recuperación de la inversión, ni una proyección clara del impacto económico del evento.
El festival llega en un contexto donde diversos sectores han señalado otras necesidades prioritarias en la ciudad, como servicios públicos, seguridad y mantenimiento urbano.
Por ello, el gasto en espectáculos de alto costo ha abierto el debate sobre si el festival representa una inversión cultural estratégica o simplemente un evento costoso para promocionar la fallida estrategia de “San Luis, como parte de las capitales del mundo”.


