Como parte de las acciones preventivas ante los episodios de violencia registrados en estados vecinos, entre ellos Jalisco, el Gobierno de San Luis Potosí activó un reforzamiento especial en sus zonas limítrofes.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de San Luis Potosí dio a conocer que al operativo se sumaron 500 elementos adicionales, además de un incremento en los patrullajes y el uso de tecnología de videovigilancia y monitoreo en puntos estratégicos. También se amplió el parque vehicular en circulación, aunque no se detalló el número total de unidades desplegadas.
El titular de la corporación, Jesús Juárez Hernández, afirmó que el estado cuenta con la capacidad operativa suficiente para sostener el despliegue durante el tiempo que sea necesario, con el propósito de preservar la estabilidad.
“Tenemos elementos suficientes; lo que hicimos fue trabajar con más intensidad, garantizando la seguridad y la prevención en el estado”, declaró.
Las acciones se extendieron a distintas regiones, incluido el Altiplano, así como a municipios como Villa de Reyes, Villa Hidalgo y Tanquián de Escobedo. En estos puntos, según la dependencia, se logró desarticular células delictivas que intentaban reactivar operaciones ilícitas, derivado de labores de inteligencia en campo.
Las autoridades subrayaron que el objetivo principal es anticiparse a posibles riesgos y mantener vigilancia permanente en las fronteras estatales, como parte de una estrategia preventiva frente al panorama regional.


