El sector de la vivienda en México mantiene expectativas positivas para este año, luego de cerrar 2025 con buenos resultados en colocación y financiamiento, aseguró el presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (CANADEVI), Carlos Eduardo Ramírez Capí.
El dirigente empresarial señaló que durante el último año se registró una tendencia favorable en el mercado, especialmente en el segmento de vivienda social y media, por lo que se espera que este comportamiento continúe durante 2026.
Explicó que actualmente existen opciones de financiamiento que permiten acceder a viviendas que van desde los 700 mil pesos hasta alrededor de 5 millones de pesos, con tasas de interés que calificó como competitivas dentro del mercado.
“Cerramos 2025 con muy buenos números y esta tendencia que vimos el año pasado estoy muy optimista de que va a continuar en 2026”, expresó.
En cuanto a los programas federales, destacó la estrategia impulsada por el Gobierno de México a través de Vivienda para el Bienestar, la cual contempla la construcción de 1.8 millones de viviendas dirigidas principalmente a trabajadores que perciben entre uno y dos salarios mínimos.
No obstante, señaló que este esquema aún se encuentra en proceso de expansión, ya que todavía no opera en las 32 entidades del país, sino en alrededor de 20 o 21 estados, por lo que consideró necesario seguir impulsando su implementación a nivel nacional.
Asimismo, mencionó que el FOVISSSTE también proyecta sumar alrededor de 100 mil viviendas adicionales dentro de sus programas de financiamiento.
Bajo este panorama, Ramírez Capí estimó que durante 2026 podrían edificarse cerca de 600 mil viviendas en todo el país, lo que representaría un impulso importante para el desarrollo urbano y la economía.
El líder de CANADEVI subrayó que el sector vivienda representa una actividad estratégica, ya que impacta directamente a 32 de las 48 ramas industriales del país, además de generar una inversión cercana a 32 mil millones de dólares.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento del sector también enfrenta retos importantes, principalmente en materia de infraestructura y servicios básicos.
Entre los principales desafíos mencionó la disponibilidad de energía eléctrica, el acceso a agua para uso público urbano y la garantía de servicios básicos en las nuevas zonas habitacionales.
A ello se suma la necesidad de agilizar y simplificar los trámites administrativos, proceso en el que, dijo, deben trabajar de manera coordinada los tres órdenes de gobierno para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales.





