En las calles de San Luis Potosí, cientos de perros y gatos sobreviven cada día en condiciones adversas, enfrentando una realidad marcada por el abandono, la indiferencia y múltiples peligros que ponen en riesgo su vida.
Esta problemática no es aislada, sino parte de una crisis nacional. En México, se estima que cerca del 70% de los perros y gatos viven en situación de calle, lo que equivale a millones de animales sin hogar . La mayoría de ellos alguna vez tuvo una familia, pero fueron abandonados por falta de compromiso, problemas económicos o desconocimiento sobre el cuidado responsable .
En el caso de San Luis Potosí, esta situación se refleja en colonias, avenidas y comunidades donde los animales enfrentan peligros constantes. Uno de los principales riesgos es el hambre y la desnutrición, ya que dependen de restos de comida o de la buena voluntad de las personas. A esto se suman enfermedades como la sarna, infecciones y parásitos, que avanzan sin atención veterinaria.
Otro de los peligros más visibles es el tránsito vehicular. Muchos animales mueren atropellados al intentar cruzar calles o carreteras, mientras que otros quedan gravemente heridos sin recibir ayuda. Además, no están exentos de sufrir maltrato, envenenamientos o agresiones, situaciones que continúan registrándose en distintas zonas del estado.
La reproducción descontrolada agrava aún más el problema. Sin programas suficientes de esterilización, las camadas nacen en la calle, condenando a nuevos animales a repetir el mismo ciclo de abandono. Esto no solo afecta su bienestar, sino que también genera un problema de salud pública y convivencia social.
A estos riesgos se suma la exposición a condiciones climáticas extremas: calor intenso, lluvias o frío, sin refugio ni protección. Cada día se convierte en una lucha por sobrevivir.
Detrás de cada animal callejero hay una historia de abandono, pero también un reflejo de la falta de conciencia social. Especialistas coinciden en que la solución no solo depende de las autoridades, sino también de la ciudadanía, a través de la adopción responsable, la esterilización y el respeto hacia los animales.
La realidad de los animales callejeros en San Luis Potosí no debe normalizarse. Visibilizar su situación es el primer paso para generar empatía y construir una sociedad más responsable y humana.





