El legislador afirmó que las condiciones de atención médica son preocupantes y responsabilizó al Gobierno federal por la política pública de salud, al señalar que los cambios implementados durante los últimos años no han logrado resolver las deficiencias del sistema.
Durante sus declaraciones, criticó la desaparición del Seguro Popular, el funcionamiento del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) y la operación de IMSS-Bienestar, programa que, a su juicio, ha contribuido a incrementar la presión sobre los servicios médicos.
Guajardo sostuvo que la Federación asumió una parte central de la política sanitaria, mientras que las autoridades estatales tienen actualmente un margen de actuación distinto en la prestación de servicios hospitalarios. Por ello, consideró necesario atender el problema a la brevedad.
El diputado añadió que el tema de salud deberá revisarse con las autoridades correspondientes y aseguró que la situación debe abordarse como un problema que afecta a la población, más allá de las diferencias partidistas.
Sus declaraciones se producen en medio de las manifestaciones de trabajadores del IMSS, quienes han recurrido a movilizaciones para expresar sus inconformidades. Las causas específicas de las protestas y las demandas de los trabajadores deben documentarse por separado para completar el contexto de la información.


