El posible adelanto en el cierre del ciclo escolar ha generado preocupación entre maestros y padres de familia en San Luis Potosí, debido a que miles de alumnos podrían recibir menos días de clases.
Ante esta situación, el diputado local Crisógono Pérez López señaló que, aunque la medida viene de acuerdos entre autoridades educativas, gran parte del magisterio no está de acuerdo porque consideran que afectará el aprendizaje de los estudiantes y complicará el cumplimiento de los programas escolares.
El legislador explicó que, aunque la decisión proviene de acuerdos entre autoridades educativas federales, estatales y organismos del sector, muchos docentes y padres de familia no comparten la medida. Señaló que como trabajadores de la educación deben respetar las disposiciones oficiales, pero eso no significa que estén totalmente de acuerdo.
“Hay muchos organismos que están en contra de esta disposición. Nosotros respetamos lo que se nos indica, pero también podemos manifestar que no estamos de acuerdo”, expresó.
Pérez López afirmó que suspender actividades escolares por factores como el calor o el Mundial de Futbol no debe ser la única solución, ya que existen otras estrategias que podrían implementarse para evitar que los alumnos pierdan tiempo importante en su formación académica.
“El Mundial y el calor son justificaciones, pero hay formas en las que podríamos mantener a los niños ocupados en su proceso educativo. Suspender totalmente las clases puede no ser del todo bueno para ellos”, señaló.
El diputado advirtió que reducir semanas del calendario escolar obligaría a los maestros a “comprimir” los planes y programas de estudio, afectando la profundidad de los contenidos impartidos en las aulas.
“Tienen un programa que cumplir y van a tener que ver de qué manera lo hacen. En estos casos se termina extrayendo solo lo más importante y no se da una educación completa y amplia”, comentó.
Sostuvo que este tipo de decisiones sí generan afectaciones reales en la educación básica, recordando lo ocurrido durante la pandemia por COVID-19, cuando los docentes tuvieron que adaptarse rápidamente a clases a distancia mediante herramientas tecnológicas.
“Sí afecta, definitivamente afecta. Durante la pandemia costó mucho implementar el trabajo por medios electrónicos, aunque los maestros aprendieron y hoy podría ser una forma de recuperar algo de lo que los niños pudieran perder”, indicó.
Por último, destacó la magnitud del impacto que tendría una reducción del ciclo escolar en San Luis Potosí, al mencionar que en la entidad existen más de 50 mil maestros y más de medio millón de estudiantes de nivel básico.





