San Luis es un estado pluricultural con presencia de pueblos tének, náhuatl y pame. Sin embargo, sus lenguas luchan por sobrevivir en un mundo que privilegia el español y el inglés.
La cultura potosina real no está solo en la cantera rosa, sino en esas lenguas que todavía nombran la tierra y el agua de una forma que nosotros ya olvidamos. Un patrimonio vivo que deberíamos valorar antes de que se convierta en objeto de estudio lingüístico.


