Cada Mundial trae consigo la emoción por los partidos, las selecciones y también una tradición que millones de aficionados mantienen viva: llenar el álbum oficial. Para Daniel González, esa costumbre va mucho más allá de comprar estampas; es una pasión que prepara con años de anticipación.
Daniel es maestro de profesión, pero fuera de las aulas se convierte en un coleccionista dedicado. Cuenta que desde hace varios mundiales acostumbra ahorrar poco a poco para poder completar cada edición del álbum, consciente de que el gasto puede elevarse conforme avanzan las semanas.
“Siempre trato de guardar dinero antes de que salga el álbum porque sé que es algo que disfruto mucho”, comparte.
Para la edición del Mundial 2026, Daniel calcula haber invertido cerca de 6 mil pesos entre sobres, intercambios y estampas difíciles de conseguir. Aun así, asegura que la experiencia vale completamente la pena por la emoción de abrir cada paquete y encontrar piezas especiales.
Además, encontró la forma de recuperar parte de lo gastado. Con las estampas repetidas comenzó a vender algunas a otros aficionados, aprovechando la alta demanda entre coleccionistas que también buscan completar sus álbumes.
Así, lo que comenzó como una afición ligada al futbol terminó convirtiéndose también en una manera de generar ingresos mientras disfruta una de sus mayores pasiones rumbo al Mundial 2026.


