La leyenda de la Loca Zulley, del Barrio de San Miguelito, nos cuenta de un anillo de oro blanco y un vestido de novia que nunca llegó al altar. Se dice que su anillo terminó en la mano de la Virgen de la Soledad.
Es la historia potosina que nos recuerda que aquí el amor puede ser tan eterno como el despecho. Caminar hoy por San Miguelito es buscar entre los jardines esa silueta blanca que, según dicen, todavía espera a un tal Rodolfo que nunca volvió de su viaje.


