Ubicada en Villa de Reyes, la Hacienda de Gogorrón es el monumento máximo a la soberbia y la caída de la aristocracia potosina. En su apogeo, fue un imperio textil y agrícola que nada le envidiaba a los palacios europeos. La tragicomedia radica en que su dueño original, Pedro de Arizmendi Gogorrón, construyó un paraíso de agua y piedra que terminó siendo escenario de películas de Hollywood porque la realidad potosina ya no podía sostenerlo.
Ver sus patios y sus albercas de agua termal es asomarse a una época de contrastes brutales, donde el peón vivía de milagro mientras el patrón importaba espejos de Venecia para que no se le olvidara lo guapo que era.
Gogorrón es hoy es más famosa por «La Máscara del Zorro» que por su propia historia. Hemos convertido nuestro patrimonio en un set de filmación para que otros cuenten historias de héroes que nosotros nunca tuvimos el valor de ser.
La hacienda es el recordatorio de que en San Luis la riqueza siempre ha sido de unos pocos, pero la belleza de la ruina nos pertenece a todos. Caminar por sus pasillos es sentir el fantasma de una prosperidad que se basaba en la explotación, pero que nos dejó una arquitectura que todavía hoy nos hace suspirar. Es nuestra pequeña Versalles del desierto, un lugar donde el tiempo se detiene para recordarnos que la gloria es pasajera, pero la cantera labrada es eterna.


