La apertura de la carretera a Ciudad Valles el 12 de febrero de 1970 cambió la fisonomía comercial de Rioverde y la Huasteca.
Al tener una vía rápida, los productores pudieron inundar el mercado de la capital con naranjas y limones de calidad. Lo que antes era una travesía de días se convirtió en un viaje de horas.
San Luis aprendió que su riqueza no solo estaba en las minas, sino en la capacidad de conectar el desierto con la selva a través de un simple pedazo de carretera bien trazado.


