Hoy empieza la desesperación por encontrar la mejor Rosca de Reyes de la ciudad.
Desde las panaderías tradicionales del Barrio de Santiago hasta las cadenas de supermercados, la cultura potosina se mide hoy en la calidad del acitrón y la cantidad de muñequitos.
Es el último gran banquete antes de que la dieta sea obligatoria, y nadie parece dispuesto a escatimar en carbohidratos.


