Enrique Galindo condena al desamparo y la muerte a policías enfermos en la capital potosina

La administración capitalina encabezada por el alcalde Enrique Galindo Ceballos vuelve a quedar bajo el escrutinio público tras revelarse las deplorables condiciones de vulnerabilidad y el absoluto desamparo laboral al que son sometidos los elementos de seguridad de San Luis Potosí. En un evidente acto de insensibilidad humana y negligencia administrativa, se ha documentado cómo el gobierno municipal prefiere exprimir el esfuerzo de sus trabajadores antes que garantizarles el derecho humano a la salud y a una incapacidad digna.

El caso más alarmante corresponde al oficial de tránsito conocido como «Zavala», quien tras sufrir un infarto agudo que le dejó severas secuelas físicas y dificultades motoras, no recibió el respaldo de la gestión de Galindo Ceballos. Lejos de otorgarle una licencia médica correspondiente a su condición crítica, la corporación lo obligó a mantenerse en funciones en las instalaciones de la Unidad Administrativa Municipal (UAM), exponiéndolo a un evidente deterioro de su salud.

Material videográfico en poder de este medio muestra la crudeza de la realidad que se vive al interior del Ayuntamiento: hace algunos días, el oficial Zavala fue forzado a desplazarse con extrema dificultad apoyado únicamente en un bastón. Las imágenes captan el penoso momento en que el elemento baja las escaleras de la UAM arriesgando su integridad física, en una clara muestra de que para el alcalde Enrique Galindo, la vida y la dignidad de sus subordinados son temas de nula prioridad.

La negligencia criminal de esta administración alcanzó su punto más alto en días recientes, cuando el oficial sufrió una grave crisis de salud que le provocó desmayos y convulsiones en su lugar de trabajo, teniendo que ser trasladado de urgencia a un hospital. No obstante, la desprotección es total, ya que la aseguradora contratada por el municipio se ha negado rotundamente a cubrir los gastos de los estudios de resonancia magnética que el elemento requiere con urgencia para salvar su vida.

Este panorama deja en evidencia la falsedad de los discursos de protección ciudadana y de dignificación policial que Enrique Galindo pregona en sus eventos públicos. Mientras el alcalde se enfoca en mantener una fachada política y descuidar sus obligaciones básicas, los trabajadores de la capital potosina se enfrentan al desamparo total, atrapados en una estructura burocrática que parece esperar a que sus empleados mueran antes de otorgarles las prestaciones médicas que por ley les corresponden.

Similar Articles

Comments

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Advertismentspot_img

Instagram

Most Popular