Originalmente llamada Avenida Centenario, la Carranza es nuestra columna vertebral de prestigio. Nació para conectar el centro con los nuevos fraccionamientos de moda de principios del siglo XX.
Caminar por ella es ver la evolución de nuestra arquitectura: desde las mansiones que parecen castillos franceses hasta los edificios modernos de oficinas.
Es el escaparate de San Luis, el lugar donde la ciudad presume su crecimiento y donde, irónicamente, el tráfico nos recuerda todos los días que crecer tiene un precio muy alto en paciencia y gasolina.


