César Gabriel Galván Peña, profesor suspendido de la Facultad de Ciencias de la UASLP, rechazó categóricamente haber agredido a una exalumna, aseguró que no representa un riesgo para la comunidad universitaria y presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado. Su declaración ocurre en medio de protestas estudiantiles, toma de instalaciones y presión social tras la denuncia por presunta agresión con arma blanca.
El profesor César Gabriel Galván Peña, suspendido de sus actividades docentes en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) tras una denuncia por presunta agresión física con arma blanca, negó de manera categórica los señalamientos en su contra y aseguró que las acusaciones “carecen de sustento”.
En un mensaje difundido en video a la comunidad universitaria, el académico afirmó que no es “un delincuente” ni representa un riesgo para estudiantes ni personal de la institución, y reiteró que no golpeó ni acuchilló a nadie. También aseguró que la joven que lo denunció habría cambiado versiones sobre lo ocurrido y que existen testigos que pueden declarar que no había lesiones visibles en ella poco después de los hechos señalados.
El profesor sostuvo que la herida con arma blanca que muestra la denunciante fue auto infligida y que desconoce cómo se produjeron los golpes en rostro y piernas que ella exhibió públicamente, pues, dijo, esas fotografías aparecieron días después del presunto altercado.
Galván Peña informó que el 12 de diciembre presentó formalmente una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), donde integró su versión de los hechos y aportó lo que consideró evidencia técnica, y pidió que sea la autoridad competente la que determine responsabilidades conforme avance la investigación.
También expresó preocupación por la seguridad de su familia, especialmente de sus hijas menores, luego de que circularon convocatorias para manifestarse fuera de su domicilio particular.
Este posicionamiento ocurre después de que estudiantes de la Facultad de Ciencias realizaron manifestaciones, tomaron instalaciones y mantuvieron protestas activas en la capital, exigiendo respuestas institucionales tras la denuncia presentada por la exalumna y cuestionando la actuación de la universidad y de las autoridades frente al caso.
De acuerdo con las publicaciones de la denunciante, el presunto incidente ocurrió en diciembre de 2025 en un inmueble propiedad del profesor fuera del campus universitario. La joven relató que el docente la habría agredido con un cuchillo tras exigirle que abandonara el lugar, provocándole una lesión cuando ella se defendió y logró escapar. También señaló que este caso no fue reportado oportunamente dentro de la UASLP y que, pese a existir una carpeta de investigación activa ante la FGE, el profesor continuó dando clases durante varias semanas.
La universidad, por su parte, informó que tuvo conocimiento de la denuncia en enero pasado y que abrió una investigación interna conforme a sus protocolos, separando al docente de toda actividad académica mientras se desarrolla el proceso. La Defensoría de los Derechos Universitarios también recibió la documentación correspondiente para su seguimiento.
Las protestas estudiantiles se han mantenido vigentes, incluso con bloqueos de vialidades y movilizaciones en la ciudad, en las que se ha exigido celeridad en las investigaciones y medidas más contundentes tanto por parte de la Fiscalía como de las autoridades universitarias.
El caso agrega presión a un debate más amplio dentro de la UASLP sobre la respuesta institucional frente a señalamientos de violencia y acoso, luego de otros casos recientes que han provocado protestas y exigencias de cambios en protocolos de atención, prevención y sanción en la casa de estudios.


