Mientras autoridades municipales sostienen que la afectación por la falla del sistema de El Realito suma apenas cinco días, habitantes de distintas colonias de la capital potosina aseguran que la realidad supera por mucho la versión oficial: el desabasto lleva más tiempo, las pipas no llegan y las respuestas institucionales siguen sin aparecer.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, la falta de agua comenzó antes de lo reconocido públicamente y, lejos de mejorar, la situación se ha prolongado sin apoyo efectivo por parte del organismo operador Interapas San Luis Potosí, al que acusan de mantenerse ausente en medio de la emergencia. “No son cinco días, ya son más días y no hay servicio de pipas tampoco”, señalaron vecinos afectados, quienes afirman que la única alternativa ha sido recurrir a proveedores particulares que venden el agua a costos elevados.
Las críticas aumentaron al señalar que las pipas gratuitas prometidas simplemente no llegan. “Ya son más días y no mandan pipas, solo mandan a las que cobran en exceso”, denunciaron ciudadanos, quienes aseguran que la crisis no solo golpea la economía familiar, sino que evidencia una falta de planeación ante fallas que ya se han vuelto recurrentes.
El malestar también alcanzó directamente al alcalde Enrique Galindo Ceballos, luego de que en diversas ocasiones ha declarado que la ciudad no depende exclusivamente de la presa El Realito y que el abastecimiento se sostiene principalmente mediante pozos locales. Sin embargo, vecinos cuestionan que cada vez que el acueducto falla, decenas de colonias vuelvan a quedarse sin agua, contradiciendo el discurso oficial. “¿No que no dependemos de El Realito?, entonces ¿por qué cuando falla nos sigue afectando a muchas colonias? No que muy eficiente su gobierno”, reclamaron.
Incluso, ciudadanos señalaron que este tipo de situaciones debería obligar a las autoridades municipales a dar la cara en momentos críticos y no únicamente en escenarios favorables. “En estas circunstancias es cuando debe dar la cara y no cuando le conviene”, expresaron, al considerar que la narrativa oficial intenta minimizar una problemática que para miles de familias ya representa una crisis cotidiana.
La inconformidad creció aún más cuando habitantes aseguraron haber recibido llamadas telefónicas para responder encuestas relacionadas con la gestión municipal y la imagen del alcalde, situación que generó sospechas sobre un posible posicionamiento político anticipado. “En lugar de llamar haciendo encuestas sobre Galindo deberían atender esta problemática de falta de agua; no es justo gastar dinero en egos cuando necesitamos soluciones, no palabras”, señalaron.
Estas acciones han provocado cuestionamientos entre ciudadanos sobre si el gobierno municipal estaría enfocando esfuerzos en medir popularidad rumbo al proceso electoral de 2027, mientras persiste el desabasto en múltiples colonias. Para los afectados, resulta contradictorio que se realicen ejercicios de percepción política cuando el acceso al agua una necesidad básica continúa sin resolverse.
Así, mientras oficialmente se insiste en que no existe una crisis hidráulica derivada de El Realito, la experiencia diaria de los vecinos apunta a lo contrario: días acumulados sin suministro, pipas inexistentes y respuestas que, aseguran, llegan tarde o simplemente no llegan. En medio de la falta de agua, la exigencia ciudadana se mantiene clara: menos discursos, menos encuestas y soluciones reales ante un problema que, lejos de ser temporal, vuelve a exhibir la fragilidad del sistema de abastecimiento en la capital potosina.


